¿Qué es la Fobia Social?
La mayoría de las veces cuando escuchamos la palabra fobia pensamos en las fobias específicas y más conocidas como son la fobia a las arañas, la fobia a la altura, a los espacios cerrados, a los truenos, a la sangre y tantas otras fobias más que existen y limitan de una manera variable a los que las padecen, pero pocas veces sabemos de la existencia de la fobia social, situación que limita de manera importante y crónica el funcionamiento y desarrollo personal de quien la sufre. La fobia social se puede definir como un miedo irracional a las situaciones sociales que pudieran implicar la evaluación o el escrutinio de los demás y el temor a la crítica por un mal desempeño, lo que favorecería la aparición de síntomas de ansiedad. Se puede considerar como un trastorno que afecta por igual, tanto a mujeres como a hombres pero que debido a las exigencias sociales y culturales incapacita o afecta más a los hombres, siendo este el factor que hace que sean estos últimos los que con más frecuencia acuden a terapia. La fobia social aparece desde la edad de 5 años pero se acentúa entre los 11 y los 15 con la pubertad.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
La manifestación principal de la fobia social es la aparición de estados de ansiedad ante la posibilidad de enfrentarnos a situaciones que implican el que seamos evaluados, ejemplo de esto pudiera ser, un estudiante que tiene que presentar la clase al frente del grupo y desde antes que lo lleve a cabo se mentaliza de manera negativa, imaginándose que se equivoca, que se le olvida el tema, que no va a saber que decir y se imagina haciendo el ridículo frente a sus compañeros, otros ejemplos pudieran ser: el tener que hablar en público, el dirigir una junta de trabajo, el exponer un proyecto en la empresa, ser entrevistado por medios de comunicación, el estar en una entrevista de trabajo o más específicamente, los jóvenes varones, que deseando iniciar una relación de noviazgo entran en pánico y se paralizan ante el temor de ser rechazados y terminar haciendo el ridículo ante la joven pretendida, situación que lleva a muchos jóvenes a nunca tener novia o hacerlo hasta una edad más avanzada.
Lo anterior se vuelve una programación mental de respuesta negativa que impide en la mayoría de los casos el desarrollo personal, social y profesional del joven al evadir enfrentarse a situaciones tan cotidianas como lo son, el acudir a clases, el buscar un empleo más remunerado, el hablarle a la joven que le gusta y el participar y disfrutar de actividades de grupo. Hay que mencionar que cualquier persona en condiciones de normalidad, puede o va a presentar un estado de ansiedad ante las situaciones arriba mencionadas, pero es un grado de ansiedad que más que paralizar a la persona, le lleva a enfrentar de una manera más adecuada la situación estresante y esto permite la adquisición de experiencia, capacidad y por lo tanto de una autoestima adecuada, por eso, podemos ver en aquellos que sufren de fobia social, una tendencia a la baja autoestima, sentimientos de frustración y aislamiento.
TRATAMIENTO
Es importante que la persona, sea niño, joven o adulto que padece de fobia social reciba ayuda, ya que esta condición mental mejora en la mayoría de los casos con un buen abordaje psicoterapéutico, donde los objetivos del tratamiento son, que la persona aprenda a manejar su estrés de una manera efectiva, que la persona adquiera la capacidad de ir enfrentando las situaciones que le provocan la ansiedad y por consecuencia que aprenda a disfrutar de la interacción social de una manera sana y constructiva, de una manera flexible, libre de actitudes perfeccionistas y autocriticas. Existen varios enfoques terapéuticos a los que se puede recurrir y que van desde la farmacoterapia, esto es la prescripción por un psiquiatra de medicamento ansiolítico, en los casos graves, hasta las intervenciones psicológicas como la terapia cognitivo conductual, la terapia de grupo o la hipnosis.
RECOMENDACIONES
Está comprobado científicamente que aprender técnicas de relajación y aplicarlas a las situaciones estresantes ayuda en gran medida a superar la fobia social, es importante por lo tanto, que las personas que padecen de esta condición, practiquen ejercicios de relajación, ejercicios de meditación y yoga y más importante todavía, es el hacer conciencia de que se tiene un problema y considerar que existen soluciones que nos pueden permitir continuar desarrollándonos en todos los ámbitos de nuestra vida.
“El hombre es él y sus circunstancias”
Ortega y Gasset
Lic. Fernando Nagao Quiñones